Visto y considerando que hace más de una semana que las musas no me visitan y los posts se han discontinuado muy a mi pesar, se me ocurrió presentar aquí una consigna, quizás reflotando un tema ya tratado (el público se renueva, dijo la Chiqui).Tengo un problema.
Uh, eso ya lo dije.
Bueno, tengo OTRO problema.Amo leer.Me apasiona leer. Me fascina sumergirme en la lectura de cualquier cosa que me atrape. Novela, ensayo, biografía, historia, etc. Siempre y cuando me obligue a volver varias veces al día a su lectura, un libro es muy bienvenido. Hace años que me convertí en una pésima lectora, en tanto y en cuanto tengo una pilita de libros "que estoy leyendo" y no termino ninguno, los voy intercalando, leyendo salteados, al punto que a veces llego a confundir historias y Mariano Moreno termina siendo protagonista de una historia de intriga junto a una yanqui llamada Melanie, mientras que el alter ego de Stephen King anda matando inocentes a su lado.
Insisto, me he vuelto una lectora desprolija, poco constante, dispersa. Y no me gusta. Desafortunadamente la internet ha hecho estragos con mi concentración y ahora, si no tengo variados estímulos visuales ante mis ojos, el deficit atencional me hace imposible mantener la lectura de no una página sino de...un párrafo. Una oración. Leo y releo una y otra vez. Se me nubla la vista, se me funden los renglones (con o sin los lentes puestos). Vuelvo a leer lo mismo. Y así puedo estar varios minutos, hasta que abandono el libro para hacer alguna otra cosa que requiera menos sinapsis. Sentarme en la PC, por ejemplo.Una de las causas de esta disfunción que vengo acarreando hace ya varios años (pongamos desde 1999 cuando conectamos internet en casa) es la falta de un lugar apropiado para la cómoda lectura. Un rincón, un sillón, con la iluminación correcta, la mullidez (sic) necesaria, la temperatura ideal, la presión arterial adecuada, tranquilidad suficiente, etc. Podría seguir enumerando requerimientos básicos que propicien mi concentración en la lectura. En casa no lo hallo. No hay forma. En la cama estoy incomodísima, no tengo dónde apoyar la espalda. En el living el sillon es...sillón. De madera. Sus almohadones no invitan a leer ni un ticket de supermercado de fin de mes. Todo lo cual me genera una frustración sinig...sin igual. A ustedes los considero apasionados lectores (a vos también Nicol, no te sientas discriminada). No sé por qué imagino que lo son. Los debe haber incondicionales, de esos que leen novelas completas viajando parados en el subte, los habrá quisquillosos y también poco pretenciosos. Ahora viene la parte en que ustedes pueden participar. Aqui va la consignita, a ver si se prenden (y no me dejan como tonta, acá, sola):¿cuál es el lugar ideal de su casa para leer comodamente durante largo rato? ¿qué características debe tener?
Se aceptan TODAS las respuestas, desde la clásica "antes de dormir en la cama" hasta la que quizás no muchos confiesen, "en el baño".A ver si leyendo sus respuestas por fin descubro algún recoveco de mi casa donde sentarme a leer plácidamente y dejo de encontrar excusas para evitar embrutecerme día a día.