lunes, 15 de junio de 2009

Hoy, consigna (el viejo recurso)

Visto y considerando que hace más de una semana que las musas no me visitan y los posts se han discontinuado muy a mi pesar, se me ocurrió presentar aquí una consigna, quizás reflotando un tema ya tratado (el público se renueva, dijo la Chiqui).

Tengo un problema.
Uh, eso ya lo dije.
Bueno, tengo OTRO problema.


Amo leer.
Me apasiona leer. Me fascina sumergirme en la lectura de cualquier cosa que me atrape. Novela, ensayo, biografía, historia, etc. Siempre y cuando me obligue a volver varias veces al día a su lectura, un libro es muy bienvenido. Hace años que me convertí en una pésima lectora, en tanto y en cuanto tengo una pilita de libros "que estoy leyendo" y no termino ninguno, los voy intercalando, leyendo salteados, al punto que a veces llego a confundir historias y Mariano Moreno termina siendo protagonista de una historia de intriga junto a una yanqui llamada Melanie, mientras que el alter ego de Stephen King anda matando inocentes a su lado.

Insisto, me he vuelto una lectora desprolija, poco constante, dispersa. Y no me gusta. Desafortunadamente la internet ha hecho estragos con mi concentración y ahora, si no tengo variados estímulos visuales ante mis ojos, el deficit atencional me hace imposible mantener la lectura de no una página sino de...un párrafo. Una oración. Leo y releo una y otra vez. Se me nubla la vista, se me funden los renglones (con o sin los lentes puestos). Vuelvo a leer lo mismo. Y así puedo estar varios minutos, hasta que abandono el libro para hacer alguna otra cosa que requiera menos sinapsis. Sentarme en la PC, por ejemplo.


Una de las causas de esta disfunción que vengo acarreando hace ya varios años (pongamos desde 1999 cuando conectamos internet en casa) es la falta de un lugar apropiado para la cómoda lectura. Un rincón, un sillón, con la iluminación correcta, la mullidez (sic) necesaria, la temperatura ideal, la presión arterial adecuada, tranquilidad suficiente, etc. Podría seguir enumerando requerimientos básicos que propicien mi concentración en la lectura. En casa no lo hallo. No hay forma. En la cama estoy incomodísima, no tengo dónde apoyar la espalda. En el living el sillon es...sillón. De madera. Sus almohadones no invitan a leer ni un ticket de supermercado de fin de mes. Todo lo cual me genera una frustración sinig...sin igual.

A ustedes los considero apasionados lectores (a vos también Nicol, no te sientas discriminada). No sé por qué imagino que lo son. Los debe haber incondicionales, de esos que leen novelas completas viajando parados en el subte, los habrá quisquillosos y también poco pretenciosos. Ahora viene la parte en que ustedes pueden participar. Aqui va la consignita, a ver si se prenden (y no me dejan como tonta, acá, sola):

¿cuál es el lugar ideal de su casa para leer comodamente durante largo rato? ¿qué características debe tener?

Se aceptan TODAS las respuestas, desde la clásica "antes de dormir en la cama" hasta la que quizás no muchos confiesen, "en el baño".

A ver si leyendo sus respuestas por fin descubro algún recoveco de mi casa donde sentarme a leer plácidamente y dejo de encontrar excusas para evitar embrutecerme día a día.

14 comentarios:

  1. Muy buen post. Lo leí intercalado con otros 3 posts mientas escuchaba música y estaba la tele de fondo, pero creo que lo entendí. Es sobre decoración de interiores, ¿no?

    Para mi no hay un mejor lugar para leer un libro, sino libros que te hacen olvidar de dónde estás leyendo. Me pasa que arranco a leer un libro de parado, me engancho y llego a la página 50 sin que se me ocurra sentarme.

    Son innumerables las veces que me pasé en el subte, colectivo, ascensor, etc. por engancharme con una novela. O que me bajo y me quedo 15 minutos en la estación/parada/pallier para terminar un capítulo.

    Para mi el mejor lugar para leer es cualquier lugar menos mi casa. Acá siempre tengo algo que me desconcentra. En cambio, me puedo acomodar en cualquier banco de plaza, escalón, sala de espera, etc. y olvidarme del mundo.

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  2. El mejor lugar para leer un libro es debajo de la mesa, acostad@ sobre una colcha o cubrecama.
    Eso sí, es indispensable una buena iluminación natural para no agotar la vista y los manteles medianamente largos ayudan a la concentración.
    Pruebe y después me cuenta.

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  3. Cuando el libro es bueno, cualquier lugar sirve. Cuando era chica leia durante el almuerzo y la cena, y a veces me iba al baño para que no me molestaran. En la cama estoy cómoda, pero en invierno es horrible, porque me congelo los brazos que tienen que quedar afuera de las frazadas.

    Igual mi problema no es tanto la falta de lugar sino la falta de tiempo (o el exceso de otros estímulos - tv, internet).

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  4. Contaba yo hace unos días en mi blog, en un post llamado YO LEO, que cuando me inicié en el apasionante mundo de la lectura buscaba los lugares más recónditos y absurdos. La comodidad era lo de menos, parece que lo que yo buscaba era el sentirme escondido con la única compañía de mi libro.

    Leí en el tejado, en lo alto de una higuera, escondido entre la hiedra, hasta debajo de la cama!!

    Creo que hoy ha variado mi logística. Busco lugar mullido y con muchos cojines.
    Por si me duermo.

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  5. Para mí hay dos. En una silla al lado de la ventana de mi cuarto, o en una banca de un parque cerca a mi casa.
    Saludos.

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  6. A ver si sirve.

    Cuando era chica, después de almorzar, mi mamá apilaba las sillas arriba de la mesa para pasar el trapo. Siempre después de almorzar. Yo dejaba una, me sentaba en la cabecera y leía. No había cosa más linda. Una leía su librito entre medio de columnas frías de patas de silla, simulando largos y tranquilos pasillos desiertos, con la luz de la siesta inminente a través de la ventana.

    Nunca más lo probé, pero te aseguro que la concentración se quedaba encerrada entre los barrotes de luz.

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  7. leo mucho en el sillon de casa, ultimamente mas acostado que sentado. siempre he querido tener un silloncito dedicado al tema lectura, con una bonita lampara que provea la luz necesaria para tal fin, por que en casa la luz natural no abunda, por desgracia.

    que extraño que nadie mencionó el baño.

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  8. yo adelanté...pocos se animarán a confesar que leen en el baño.

    Yo señores, yo. Oh qué tanto.

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  9. Si te sirve, tu consigna me sirvió para inspirarme un post. Estás citada por supuesto :D

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  10. Claro que sirve, LALE!
    gracias. Un honor.
    Ahi voy a leerlo.

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  11. Yo también fui a ver lo de LALE y me encantó. Por lo tanto, y aunque suene raro para alguien de mi generación, diría que los mejores lugares para leer,... son algunos blogs

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  12. Yo mencioné el baño! Pero lo hacía cuando era chica.

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  13. A mi también me inspiraste un post. Es que hoy me enganché con un libro vergonzoso y estuve dos horas sentado leyéndolo en una de esas librerías modernas horribles con sillones y cafetería (más vergonzoso todavía).

    Obvio que el mejor lugar de la casa, indiscutidamente, es el baño. Pero somos todos demasiado inglesitos para decirlo de una.

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  14. "una de esas librerías modernas horribles con sillones y cafetería (más vergonzoso todavía)."

    digame uste, lector, qué tiene de horrible una libreria con sillones y café, y por qué es vergonzo. Digame, le pido. Aca no tenemos. Aca adoraria poder avergonzarme de eso. digame, por favor...

    (de qué libro hablamos?)

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