Hace unos días iba yo caminando por mi cuadra y vi, en el escalón de una casa, un cascarudo, panza arriba, revoleando sus patitas, debatiéndose entre la vida y la muerte. El espectáculo (si llegaba a ese calibre) era por demás tierno... esa pobre creatureeeta tambaleándose, luchando contra su inminente y fatal destino, y yo, frente a él, de pie, mirándolo apenada. Fue ahí cuando me decidí: acerqué mi pie, le di un leve empujoncito para que volviera a ponerse patas para abajo, el bichito salió caminando lo más pancho, yo pegué media vuelta y seguí mi camino, feliz de haber hecho la buena acción del día.
PD: y por qué no? eh? MANGA DE INSENSIBLES!!!!
Yo ahogo a todo bicho que cae en mi pileta.
ResponderBorrarPor lo menos te dijo gracias?
ResponderBorrarPero no le preguntastesssss si había comido pobresito???? O si quería agua????
ResponderBorrarQuién sabe hacía cuanto ese animalito, criatura de dios estaba así como pretendiendo el cielo con sus patas....
Basura...