martes, 14 de octubre de 2008

Pido la palabra

Ultimamente he sido víctima de una catarata de sucesos, a los que yo catalogué como intolerancias a la diferencia.

¿De qué estoy hablando? de esas personas que no soportan que uno tenga gustos o preferencias distintas a las suyas y, por ende, nos acusan de vuelteros, complicados y otras yerbas. Pongamos por caso cuando alguien cuenta que no come carne por elección (no es mi caso pero lo escucho seguido). Ahí salta una caterva de carnívoros advirtiéndole que "uuuh no sabés lo que te perrrdesss", "¿pero ni probar, ni un poquito??".


No.
La persona no quiere comer carne. De ningún animal. Ni un gramo. Le da impresión, le descompone. ¿A los otros les afecta en algo eso? No. Por favor, no jodan!.

Otras gastronómicas. Yo no soporto el ajo y la cebolla, más si están crudos. "ah, nena pero vos no sabés comerrrr". O cuando digo que prefiero que las milanesas estén hechas con carne cortada bien finita, me ligo algo como: "hammmmbrrrre tenés que pasar, hammmmbrrrre!!!". Pero, carajos, ¿a vos te molesta en algo? ¿las milanesas las hacés vos? ¿TE IMPIDE COMER? NO! entonces, no me rompas las paciencias, ¿querés?.

En más de una ocasión manifesté mi desagrado por tener que hacer actividades al aire libre en días climatológicamente adversos: frío, viento, anche llovizna. Y no por ser una cuidadosa de sus ropas o cabellos. No. Lo hago por salvaguardar mi organismo, conozco mis limites salubres, mi umbral de inmunidad ante agentes virósicos y bacteriológicos que me dejan de cama en escasos segunditos. ¿Y qué me ligo a cambio?

"ay, no seas maricona!!"
"ay, nena, que caquita que sos!".

...

Y a los 3 dias, obviamente, ando congestionada y con las amigdalas a la miseria.
Lo cual también genera opiniones de la comunidad: "ah, no, eso es sugestión. Es somático."

"Sí, la repquetemrecontrap..., somática tu tía abuela, el dolorrrrrr de garganta que tengo, y la madre que lo tiró...", reflexiono yo, muy calmadamente.

Y así con miles de cosas más (mías y ajenas), entre las que puedo citar el asuntito de la nata de la leche (a nadie le agrada, seamos honestos), la falta de interés por tomar sol cual lagartos del desierto texano, mi ya expresado rechazo a las bebidas alcohólicas ("ay, qué aburrida!!") y a las tardes de campo.

¿Tan difícil es entender que los demás sean diferentes?
¿Tienen que jodernos la existencia e intentar hacernos sentir mal con el fin de cambiarnos de preferencia?

Live and let live, muchachos.

1 comentario:

  1. Ah, pero que dices???? no te gusta el ajo???? Eso es que lo has probado poco, además te ayudaría a combatir los virus que te resfrian cuando... (jejeje, es broma) Lo que me haces reir, gaucha
    (Con todo el cariño, un gallego)

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