sábado, 14 de marzo de 2009

Si, y?

Me estaba yendo a dormir y me dio. Un ataque de "necesito algo dulce", como todas las noches.
Me comí dos cucharadas de dulce de leche La Serenísima estilo colonial, brillosito, firme. Ahí nomás, parada al lado de la heladera, apoyada en la mesada.
Riquisimo.
Y atrás de eso me zampé una chocolina.
Con una impunidaaaad... como para hacer morir de verde envidia a un corso de gordas dietarias vitalicias. Debe ser muy chot... digo, jodido comer con culpa. Lo opuesto es moy placentero.
Seh.
Y no-me-lavé-los-dientes.
No, señor. No voy a asesinar el saborcito del dulcedeleche y la chocolina con una cepillada mentolada. Te arruina todo el asunto.
No.

Algún problema? m?

6 comentarios:

  1. Jummm recordé una época en la que me levantaba a la medianoche a tomarme toda la coca cola. Me acostaba sintiéndome culpable pero feliz.
    Ahora me la tomo más temprano.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Me acabas de dar una idea para hacerme inmensamente rico. He de inventar una pasta de dientes con sabor a dulce de leche. MMM.

    ResponderEliminar
  3. Cla...nunca falta un vivo!
    Aprovechador!

    Y vos cómo conoces el dulce de leche? m?

    ResponderEliminar
  4. Mi dulce favorito y siempre que voy a un restaurante argentino empiezo a salivar cuando llega el momento del postre es... el PANQUEQUE. (cómo entiendo a Mafalda)

    ResponderEliminar
  5. "Siempre que voy"???

    Ah buah...avisá...asi nos vamos!
    juas!

    Nah, chiste, chiste. Es un chiste JuanRa, no!, pará, volvéeee...JuaaanRaaaa!!

    ResponderEliminar
  6. Jajajajaaaaa, bueno Vix, que cerré internet antes de leer el chistazo que te soltaste. De sobra sabes que volveré.
    Y no, no te aviso, que seguro me dejas sin panqueques ;)

    ResponderEliminar