jueves, 16 de julio de 2009

Otra de gatos

Nunca imaginamos en casa que un felino podría darnos tantas satisfacciones y momentos de diversión. Es un animalito de lo más simpático y cómico, aún más cuando sus posturas y reclamos parecen "humanos".

Ayer por la tarde mis padres ya habían salido para sus trabajos y como yo también debía salir creí conveniente que Clementina se quedara dentro de casa, al resguardo del frío y con comida segura. Ultimamente se pasa las tardes enrolladita sobre mi cama o la de mis padres, muy pancha ella.


Entonces, antes de irme, la hice entrar y se perdió por ahí entre los muebles. Yo me cambié apurada, me abrigué y partí.


Cuando volví a casa, dos horas y media después, mis padres me preguntaron si Clementina había quedado adentro o en el patio. "Adentro, estoy re segura". Nos extrañaba mucho que la delincuente ésa no había aparecido por largo rato, ni siquiera a picotear unos whiskas, ni a recibir a cada integrante de la familia al volver a casa, como hace todos los días. La llamamos a los gritos varia veces, la buscamos debajo y sobre ambas camas, en la mesita del baño, entre las sillas del living. Nada. "Clementiiiiinaaaaa". Nada. Y por allá se me prendió la lamparita.

Fui corriendo a mi pieza y ahí estaba.


Dentro de mi ropero.

Se habia metido ahí sin que yo me diera cuenta y antes de irme cerré la puerta sin verla allí dentro, desde luego.


Se pasó más de dos horas y media encerrada ahí, entre mis camperitas y pantalones colgados, hecha un ovillito, sobre los pullóveres. Cuando la descubrí me miró con una carucha de dormidaza tremenda, como diciendo: "che, apagá la luuu"
...

¡Se podría haber ahogado
, la muy zopenca!

Pero no, no se ahogó. Ahí anda ahora, haciéndole guardia a una lauchita tontuela que se acovachó debajo de una maceta en el patio. Clementina la espera agazapada y cada tanto mete la patita y la lauchita grita: "sssqwwweeeaaak".

Desde anoche que le hace la campaña. La tuve que entrar a la fuerza cerca de las 12 y se pasó más de una hora reclamando para salir a maullidos y rasqueteando pared, puerta, trepándose a la ventana, desesperada, hasta que se agotó y se durmió sobre mi campera en mi cama.

Es un caso, la tipa. Nos divertimos gratarola.

2 comentarios:

  1. Es agradable leer las crónicas de Clementina. ¿para cuando club de fans?
    La mejor gata que tuve yo se llamaba Yecly.

    Hoy he aprendido una nueva palabra: lauchita. Pensaba que sería lagartija, pero acabo de mirar en el diccionario

    laucha.
    (Del mapuche laucha o llaucha).

    1. f. Arg., Bol., Chile, Par. y Ur. ratón (‖ mamífero roedor).
    2. f. coloq. Arg. Persona astuta.


    Un saludo

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  2. en cualquier momento le abro un blog o un facebook a Clemen; está haciendo méritos.

    Lo curioso es la definición de "laucha".

    Yo haría una corrección: decirle "laucha" o "rata" a alguien no es tratarlo de astuto sino de tacaño, avaro, de poco afecto a andar desembolsando dinero, ni siquiera de pequeñas sumas.

    Otras variantes son: "codini" y "tener un cocodrilo en el bolsillo".

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