lunes, 24 de mayo de 2010

Vamos de paseo, pi-pi-pi

Hace mucho que no hablo de los viajes en la 319, porque no hacía ninguno con regularidad. Ahora voy semanalmente. El viernes pasado me tocó un viaje de lo más anecdótico.

Entre otras cosas, aún en Punta Alta, subió un chico - adolescente quizás - con algún retraso o deficiencia mental. No podría asegurar cuál de las dos. El pibe subió sin pagar y obligó a una chica que estaba sentada en un asiento de ventanilla a dejarle el lugar. Se paró a su lado y le gritó, señalando el asiento: ¡ÉSE!. La piba no tuvo otra que...pasarse al asiento siguiente. Más adelante, subió otra chica y se sentó al lado de este chico, quien no dejó de mirarla, fija e incómodamente, muy de cerca, con cara extrañas. La chica soportó estoicamente la molestia que le producía durante la hora del viaje.

Otras dos pibas, que iban sentadas en asientos alejados entre sí pero aún así podían verse, "charlaron" vía SMS durante largo rato, y cada tanto cruzaban miradas cómplices y asentían lo que se decían por texto. De lo más 2.0 que presencié ultimamente.

Ya en la entrada de Bahía Blanca, subió un par de músicos viajeros, según las propias palabras del cantante. "Les vamos a hacer música cultural", dijo para describir lo que iba a ser un repertorio de ritmos latinoamericanos. Habrá querido decir otra cosa, pero dijo "música cultural", como si la música no fuese de por sí parte de la cultura de un país o región. Y lo repitió varias veces. También repitió eso de "y eeeeel aplauuuuuso espontáaaaaaneo del públicoooooo" cada-vez-que-terminaba-una-canción. Eran simpáticos, pero no cantaba muy bien. Antes de bajarse nos deseó un feliz fin de semana a todos y saludó al chofer: "¡gracias, brother!".

8 comentarios:

  1. pero les diste dinero a los cantante?

    ResponderEliminar
  2. Pero por lo menos no subió ese que que arranca diciendo "Damas y caballeros... y te termina vendiendo cualquer cosa.

    ResponderEliminar
  3. Andy: no, no les di plata. apenas tenia para mi!

    Emma: vos decis ese que al final del speech dice: "si usted supo interpretar esta oferta..."? Me causa mucha gracias ese tipito. Y después está el otro, el colorado, que habla tan apurado que se le pegan las palabras unas con otras y no sabés que miércole te está vendiendo.

    ResponderEliminar
  4. Te ha faltado contar que había también una chica muy, muy pero que muy observadora que iba tomando apuntes mentales para contarnos luego ese viaje.
    Y que tiene un punto irónico divertidísimo.

    ResponderEliminar
  5. Mis viajes de hoy en la 319, carecieron totalmente de personajes histriónicos. De ida y de vuelta, fuimos una masa apretujada que se bamboleaba involuntariamente arriba del coche. No sé si alguien habrá notado este detalle: la barra pasamanos está a una altura imposible para quien mida 1,55m, como en mi caso, aún con zapatos de plataforma.

    ResponderEliminar
  6. Buenas. Soy lector recurrente y silencioso de sus escritos. Hago la salvedad del chico, explicando que es autista y viaja todos los días a las 4 de la tarde y repite (como todo autista), "ese", "ese, chofer", refiriéndose al asiento. Siempre pienso que quién está allí sentado debe pararse de inmediato, ya que desestructurar a un autista no es recomendable... sobre todo porque él sí soportaría todo el viaje repitiendo lo mismo, mientras que quien se hallase allí sentado, no podría tolerar esa ecolalia... Lógico!. Jajaja.

    La radio está buenísima, etc, etc... (no, a decir verdad, es buen blog!).

    ResponderEliminar
  7. Fabito: naturalmente uno comprende que el chico no puede ser acusado de nada debido a su deficiencia. No quise resultar ofensiva en absoluto. Sólo lo retraté como algo anecdótico que sucede TODOS LOS VIERNES a la misma hora. Y que aunque lo entendamos, igual es algo incómodo, porque los asientos libres en la 319 no abundan ;-) y uno se alegra de haber conseguido uno hasta que...zas.
    Gracias por leer!

    ResponderEliminar
  8. Vicz: Claro que no es éste lugar de chat, pero es justo que le diga que no lo tomé como ofensa ni mucho menos, al contrario, también lo vivo como algo gracioso cada vez que me enfrento a eso y, por eso tambien, evito los primeros asientos cualquier día de semana cuando son las 4 de la tarde. Hice el comentario simplemente para definirle cuál era su patología, porque se alcanza a distinguir en su conducta... Pero, cierto es, que no esta explicado (en su escrito), como una ofensa, ni nada parecido.
    Aclarado ésto, aguardo por más... (pero sin manifestarme, lo juro).

    ResponderEliminar