lunes, 26 de julio de 2010

autocrítica brutal

Acá ya todos conocen mi debilidad y amor por todos los objetos de stationery, ¿no? ¿Para qué hacer una introducción que estará de sobra?
A los bifes.
El viernes pasado me metí en un librería escolar, a chusmear pavaditas. Se me antojó un montón de cosas pero me llevé un sellito reee laaando, con una libélula en color naranja. Previamente, como yo no me decidía por el diseño, la empleada me sugería uno tras otro, empeorándome la tarea de elegir uno solo.

Diálogo:
vendedora: ¿es para nene o nena?
yo: es para mí...
vendedora: ¿qué?... ¿sos maestra?
yo: no. Chiquilina.

4 comentarios:

  1. Me encantó Vicz. Yo una vez me compré un peluchito y la minita me dijo, pero es más lindo cuando te lo regalan. A lo que yo le contesté "Si querida, pero si nadie se juega ¿que querés que le haga?? ¿vos no me lo regalarías??" jajaja

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  2. Ya que estamos en perdedores (no loosers), como yo no me bancaba ser el único adolescente de mi generación que no tenia NI UN SÓLO trofeo para exhibir en su habitación, fuí a piantanida y me compré uno.
    Todavía lo tengo.

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  3. che, loser (sí, eso es MUY de loser) le erraste de post pa' comentar...

    :P

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  4. Pasa que leí los dos últimos juntos.
    naa, no haga caso, deje.
    Usté no deja pasar una eh?
    y yo no soy un perdedor, a lo sumo estoy holgado.

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